Este cuerpo se ha convertido en una prisión sin rejas. Pero
es lo mismo al final de cuentas. Es mirar al espejo esa figura que no promete
nada. No me quiero comenzar a odiar. Si lo hago sé que será un camino sin
retorno. Me asustan estas palabras. Pero creo que el destino me ha encontrado
nuevamente. Todo salió de la nada. Fue un pensamiento y me dije: “Tengo que
adelgazar, ya no puedo con esto” Y es mi primer día, no sé lo que vendrá
mañana, pero quiero mantener la misma perspectiva que hoy. Sentirme linda.
Sacarme este enorme peso de encima. Ahora lo veo como eso. Como si llevara un
saco a cuestas y no lo pudiera dejar. Sé que no es fácil, que hay mucho de por
medio, pero no tengo más salida que esta, creo que ya llegué al límite. Tengo
un problema con la comida. Tengo que dejarla, porque sé que ella no me va a
dejar. Tengo que odiarla y despreciarla para poder sacarme este peso de encima.
Espero que con el paso de los días vea resultados. Ahora a pasar hambre.

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